|
VIH-SIDA
VIH:
Virus de la inmunodeficiencia humana
SIDA:
Síndrome de inmunodeficiencia adquirida |

|
Es una infección causada por un retrovirus. Produce una amplia
variedad de manifestaciones clínicas, desde el estado de portador
asintomático hasta el SIDA enfermedad, que es un síndrome
de inmunodeficiencia secundario a la infección por VIH, caracterizado
por la aparición de infecciones oportunistas, procesos malignos,
lesiones neurológicas etc.
Portador
de VIH o enfermo de SIDA. Entre
2 y 4 semanas después de la infección, un pequeño porcentaje de los
pacientes presenta un cuadro clínico agudo e inespecífico que puede
confundirse con un estado gripal o alguna enfermedad similar. Entre
uno y tres meses después de la primoinfección ocurre lo que se
denomina la seroconversión: las pruebas de laboratorio convencionales
que detectan anticuerpos comienzan a dar resultados positivos. A
partir de este momento se considera al individuo un portador de
VIH que puede o no convertirse más tarde en un enfermo de
SIDA, dependiendo esto de múltiples factores.
Pruebas
de laboratorio. Las
pruebas convencionales que detectan anticuerpos anti VIH son el ELISA
y el Western Blot.
Una
sola prueba ELISA positiva no significa en todos los casos infección
por VIH. Esto significa que
puedes no estar infectado y tener una prueba ELISA positiva (falso
positivo). Es el médico el que deberá, en cada caso en
particular, interpretar los resultados de las pruebas, indicar su
repetición o solicitar pruebas más específicas y/o sensibles para
llegar al diagnóstico correcto. Existe un período durante
el cual la persona infectada tiene anticuerpos negativos contra el
VIH. Sin embargo, hoy en día se han desarrollado pruebas que pueden
detectar la presencia del virus en el organismo aún en ausencia de
anticuerpos (PCR).
¿Cómo
se transmite el VIH?
Transmisión
sexual. Puedes adquirir el VIH
teniendo sexo vaginal, oral o anal sin protección con
una persona infectada. El virus del VIH puede estar presente en la sangre,
semen o secreciones vaginales de una persona infectada. Puede
ingresar al cuerpo a través de cortes o heridas en la piel.
También puede hacerlo a través de la mucosa vaginal, pene, recto
o boca, en cuyo caso la presencia de cortes o heridas en esas
zonas puede incrementar mucho el riesgo de infección. Algunos de esos
cortes o heridas son tan pequeños que puedes no notarlos. Si tienes
alguna otra ETS aumenta el riesgo de que adquieras VIH. Las relaciones
anales con una persona infectada constituyen una de las maneras
más frecuentes de transmisión del VIH. Otras formas de relaciones
sexuales, incluyendo el sexo oral, también pueden transmitirlo.
Durante el sexo oral, una persona cuya boca entra en contacto
con semen, sangre o secreciones vaginales está en riesgo de
infectarse. Las mujeres que han tenido relaciones sexuales con hombres,
lo que incluye a un porcentaje de las lesbianas, tienen un mayor
riesgo de VIH.
Las mujeres que han tenido sexo sin protección con drogadictos
intravenosos, están especialmente en riesgo. Hay pocos trabajos
científicos dedicados específicamente al estudio de la transmisión
del VIH de mujer a mujer. Existen por lo tanto muy pocos datos acerca
del riesgo de transmisión del VIH entre mujeres. A pesar de que la
transmisión sexual del VIH de mujer a mujer aparenta ser
relativamente rara, se han descripto algunos casos en la literatura.
Usar una barrera de látex llamada dental dam mientras
se está en contacto con secreciones vaginales ayuda a reducir
el riesgo de transmisión de VIH. Los juguetes sexuales deben
limpiarse sumergiéndolos en una solución preparada con una parte de
hipoclorito de sodio comercial al 5% ( agua blanqueadora o lejía) por
diez partes de agua durante media hora.
Transmisión
no sexual. Compartiendo agujas
o jeringuillas con personas infectadas. Sometiéndote a tatuajes
o perforaciones en orejas u otras partes del cuerpo (piercing)
con material no estéril. Mediante transfusión de sangre. Hoy en
día, los tests que se realizan en los bancos de sangre permiten
evitar este riesgo.
Transmisión
vertical. Las embarazadas
VIH positivas pueden transmitir el virus a sus hijos durante el
embarazo, parto o lactancia. Este riesgo disminuye enormemente si la
embarazada recibe medicación a partir del segundo trimestre del
embarazo y durante el parto.
Evolución
del VIH

|