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Autoexamen
Mamario
¿Qué
es? Es la
exploración de tus propias mamas.
¿Para
qué sirve?
Permite que conozcas su forma, consistencia, y textura
para poder acudir precozmente a la consulta con tu ginecólogo si
detectas algún cambio.
¿Cuándo
debes realizarlo?
No es conveniente que realices el autoexamen sin haber acudido
previamente al ginecólogo. Sólo después de que un profesional
te haya realizado un examen mamario con resultados
normales puedes comenzar a realizar el autoexamen. Debes realizar este
examen una vez al mes, preferiblemente al terminar de menstruar, ya
que éste es el período en que las mamas están menos turgentes.
Conviene que lo hagas de forma rutinaria, por ejemplo, antes de
ducharte.
¿Cómo
se realiza? Te
colocas de pie con el torso desnudo frente a un espejo grande y con
buena iluminación. Con los brazos a los lados del cuerpo observas la
forma, tamaño y coloración de ambas mamas y la
forma y orientación de los pezones. Es común que haya ligeras
diferencias de tamaño entre ambas mamas. Luego levantas ambos brazos
por encima de la cabeza, mirando si ambas mamas se elevan en forma
simétrica. Normalmente, no debe haber retracciones de la piel ni de
los pezones durante esta maniobra. Realizas lo mismo pero con ambas
manos en la cintura, primero "sacando pecho" y luego con los
hombros ligeramente inclinados hacia adelante para contraer los
músculos pectorales.
Después
puedes acostarte sobre una superficie semirígida o bien comenzar la
palpación de las mamas de pie bajo la ducha. Colocas el brazo
derecho por detrás de la cabeza para explorar la mama derecha con la
otra mano. La mano izquierda se desplaza entonces por toda la
superficie, realizando movimientos circulares, palpando con la yema de
los dedos, que deben permanecer juntos, cualquier cambio o
irregularidad. Revisa también la superficie de la areola y
"exprime" tus pezones con movimientos suaves. Normalmente,
no debe haber ningún tipo de secreción. Explora luego tus axilas en
busca de nódulos. Ten en cuenta que si te depilaste la axila
recientemente, es común que aparezcan ganglios inflamados en esa
región. No te asustes si al principio tu mama parece estar llena de
nódulos o "bolitas", o regiones más "duras" que
otras. Por debajo de la piel hay tejido graso y por debajo de éste se
encuentra la glándula mamaria. Ambos le confieren a las mamas un
relieve ligeramente irregular a la palpación. Aprende a conocer tus
mamas, detecta la aparición de cambios, y no dudes en consultar con
tu ginecólogo. Aún si el examen mamario es normal, si en tu familia
existen antecedentes de cáncer de mama por rama materna o tienes 50
años o más, es conveniente que te realices una mamografía.
¿Cuándo
consultar al médico?
Si detectas cambios en la forma, el color, la superficie o
consistencia de cualquiera de las mamas, areolas o pezones, si
encuentras nódulos, o notas aumento de tamaño de un
nódulo preexistente, retracciones, manchas en la piel, inflamación o
salida de leche, sangre, suero o pus por el pezón no debes dudar en
consultar inmediatamente con tu ginecólogo. Sólo él puede decirte
si existe alguna alteración, conoce los pasos a seguir y puede
tranquilizarte.
¿Si
me toco un nódulo en la mama, quiere decir que tengo cáncer?
¡No! La mayoría de los nódulos son benignos. Si demoras la
consulta por miedo a tener cáncer, sólo lograrás angustiarte y
posponer el tratamiento adecuado si éste fuera necesario.
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