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VIH-SIDA
VIH:
Virus de la inmunodeficiencia humana
SIDA:
Síndrome de inmunodeficiencia adquirida |

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¿Cómo
se detecta el virus del Sida?
Puede
detectarse mediante el análisis de una muestra de sangre. La prueba
de detección se realiza mediante el test E.L.I.S.A.,
método que detecta los anticuerpos producidos por el organismo como
reacción a la presencia del virus. Un resultado
negativo nos indica que la persona es seronegativa, y por tanto no
es portadora de los anticuerpos anti-VIH. Un resultado
positivo no es suficiente para definir a la persona como seropositiva,
hay que hacer otras verificaciones para eliminar cualquier posibilidad
de error. Esta prueba más específica se llama Western
Blot y un resultado
positivo tras esta prueba (que se realiza sobre la misma muestra
de sangre) nos indica que la persona es seropositiva.
Un resultado negativo nos
indica que la persona es seronegativa.
En cualquier caso, el médico es el que deberá interpretar los
resultados de las pruebas, indicar su repetición o solicitar pruebas
más específicas y/o sensibles para llegar a un diagnóstico
correcto.
Es
importante saber que, para realizar la prueba de detección de
anticuerpos, deben pasar al menos, tres
meses desde la última práctica
de riesgo que se haya tenido. Es lo que se conoce como el Periodo
Ventana.
¿Cómo
se transmite el VIH?
Transmisión
sexual.
Puedes adquirir el VIH teniendo sexo
oral, anal o vaginal
sin protección con una
persona infectada. El virus del VIH puede estar presente en la sangre, semen o secreciones vaginales de una persona infectada.
Puede ingresar al cuerpo a través de cortes
o heridas en la piel. También puede hacerlo a través de la boca,
pene y recto, en cuyo caso la presencia de cortes, heridas o pequeñas
fisuras en esas zonas puede incrementar mucho el riesgo de infección.
Algunos de esos cortes o fisuras son tan pequeños que puedes no
notarlos. Si tienes alguna otra ETS aumenta el riesgo de que adquieras
VIH.
Las
relaciones sexuales anales o
vaginales con una persona infectada constituyen una de las maneras
más frecuentes de transmisión del VIH, incluyendo el sexo oral que
también puede transmitirlo. Durante el sexo
oral, una persona cuya boca entra en contacto con semen,
sangre o secreciones vaginales está en riesgo de infectarse. La
saliva, sudor, lágrimas o liquido preseminal de una persona infectada
tienen concentraciones muy bajas de VIH, por lo que el contacto con
estos fluidos es de muy bajo riesgo.
La
manera de prevenir infecciones de VIH es mantener relaciones sexuales
con una única persona, quien a su vez nos sea absolutamente fiel. De
lo contrario deberás usar un condón
siempre que practiques sexo oral, anal o vaginal.
Transmisión
no sexual.
Compartiendo agujas o jeringuillas con personas infectadas. Sometiéndote a tatuajes
o perforaciones en orejas u otras partes del cuerpo (piercing)
con material no estéril. Mediante transfusión de sangre. Hoy en día,
los test que se realizan en los bancos de sangre disminuyen mucho este
riesgo.
Transmisión
vertical.
Las mujeres embarazadas VIH positivas pueden transmitir el virus a sus hijos
durante el embarazo, parto o lactancia. Este riesgo disminuye
enormemente si la embarazada recibe medicación a partir del segundo
trimestre del embarazo y durante el parto.
¿Qué
significa ser seropositiv@?
Un
resultado positivo no significa que la persona tenga el Sida, sino que
la persona es portadora del virus y lo puede transmitir por medio de la sangre,
semen o las secreciones vaginales. Esta persona ha de tomar las
precauciones necesarias para disminuir el riesgo de evolución hacia
Sida y para evitar exponer a otras personas al virus.
¿Qué
pasa cuando una persona es seropositiva?
Podemos
separar tres fases que pueden presentarse después de la infección
por VIH:
-
Primoinfección: las
personas infectadas comienzan a fabricar anticuerpos anti-VIH que podrán
detectarse con la prueba serológica. Las personas son, entonces,
seropositivas.
-
Evolución:
en una segunda fase de la infección, de 6 meses a 10 años o más,
pueden aparecer ciertas manifestaciones clínicas en algunas personas
y otras evolucionar hacia Sida (forma grave de la infección por VIH),
mientras otras pueden mantenerse sin síntomas.
Los
síntomas menores de la infección por VIH: pueden encontrarse
manifestaciones clínicas persistentes como aumento persistente del
volumen de los ganglios en muchos lugares del cuerpo, pérdida de peso
superior al 10% del peso corporal, fiebre y sudores nocturnos, forma
grave de herpes, diarrea persistente y abundante. Estos síntomas no
son específicos del Sida, muchas enfermedades, generalmente benignas,
pueden ocasionar estas mismas manifestaciones. Las personas que tienen
un bajo porcentaje de linfocitos T4 corren un riesgo elevado de
evolucionar hacia Sida.
-
SIDA: Las personas que
desarrollarán Sida, debido a que el sistema inmunitario está
fuertemente deteriorado, pueden presentar las siguientes
manifestaciones:
·
Infecciones
oportunistas (neumonias....)
·
Algunos cánceres
(linfomas, sarcoma de kaposi....)
·
Otras: afecciones
neurológicas, síndrome de adelgazamiento, etc.
Otras personas pueden mantenerse sin síntomas: es evidente que un
cierto número de seropositiv@s pueden mantener un estado de incubación
más de 10 años, pero podrían desarrollar la enfermedad más tarde
ya que el tiempo máximo de incubación es todavía desconocido.
Tratamiento de la infección por VIH y el Sida
Los
tratamientos específicos contra el virus del Sida se denominan Tratamientos Antirretrovirales. Estos tratan de evitar la reproducción
del virus dentro de las células infectadas. En el proceso de
reproducción del virus en el interior de la célula intervienen 3
enzimas:
·
la Transcriptasa
Inversa, que a su vez se divide en análoga
y no análoga
·
la Integrasa
·
la Proteasa
La
acción de las sustancias
antirretrovirales consiste en dificultar o impedir la acción de
estos enzimas. Hoy en día, la combinación de dos o tres tipos de
sustancias que bloqueen dos o tres enzimas o bien un mismo enzima de
dos formas diferentes, puede permitir parar la reproducción del virus
en la célula infectada. Es lo que se llama la Terapia Combinada: en la actualidad, las combinaciones de
medicamentos causan un impacto que hace bajar el valor de la carga
viral hasta un 99% (mil veces
menos de virus en la sangre de los que se tenían al comenzar el
tratamiento). Esto permite a muchas personas recomenzar una
recuperación inmunológica lenta pero constante y librarse de los
efectos o riesgos de sufrir infecciones oportunistas, aunque de
momento no consiguen erradicar el virus por completo.
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